Por la justicia y la devolución del dinero espoliado a los españoles en un mundo mejor

Por la justicia y la devolución del dinero espoliado a los españoles en un mundo mejor

Durante las últimas décadas, hemos observado un espolio del dinero aportado por los españoles a las arcas del Estado. El recate bancario o fondo de reestructuración ordenada bancaria (FROB) nos ha supuesto, de momento, 75.000 millones de euros, lo que equivale aproximadamente a 15.000 euros por familia. El rescate de las autopistas de peaje nos puede costar 4.500 millones de euros.  Los aeropuertos fantasma han tenido un coste de unos 1.500 millones de Euros.

La sangría económica continúa con las inversiones sin utilidad de los ayuntamientos y comunidades autónomas.

La deuda pública en España en 2017 era de 1.144.629 millones de euros, lo que representa el 99% de P.I.B.; cada español debe por este concepto  más de 25.000 euros.

La última  amnistía fiscal recaudó únicamente 1.200 millones de los 40.000 millones defraudados.

Los escándalos por el cobro de comisiones y la malversación de fondos públicos están a la orden del día y están implicados todos los eslabones de la administración española, salpicando incluso a la familia real.

Por todo esto, no hay dinero para invertirlo en servicios básicos que, padecen continuos recortes: sanidad, educación, seguridad, pero también ha supuesto un empobrecimiento de la población por la bajada de los salarios y los contratos basura. En 2017 había más de un millón doscientos mil hogares con todos sus miembros en paro. Un total de 1.163.700 personas en España viven en hogares en los que no entra ningún tipo de ingresos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2017.

Es precisa la movilización social para reclamar la devolución a la ciudadanía lo que es de ella, para hacer justicia y que se creen los mecanismos necesarios  para recuperar el dinero que está en manos de los beneficiarios de la corrupción. También es imprescindible la implicación de políticos honestos, de fiscales, jueces y abogados para promulgar leyes que permitan recuperar el dinero expoliado y llevar el caso si es necesario a los órganos judiciales europeos. Y por supuesto de la labor de los cuerpos policiales y los periodistas en la investigación que permita que salga a la luz hasta el último euro robado.

Este país necesita recuperar su dignidad.

Me gustaría que, quien leyese esto, lo difundiera por las redes sociales y sus contactos para que la presión social y legal obligue a los responsables a devolver el dinero expoliado.