El abandono de perros no hace un mundo mejor

El abandono de perros no hace un mundo mejor

España, desgraciadamente ostenta el liderazgo en el ranking de abandono de perros en Europa.

Cada año son abandonados más de 100.000 perros, aunque no son las únicas mascotas abandonadas, si son las más numerosas. Con la llegada de las vacaciones de verano llega el pico de máximo abandono anual.

¿Y qué sucede con estos animales?. Pues que, esta estadística sólo incluye a aquellos que son entregados a la protectora, en su mayoría por la policía o particulares. De estos, menos de la mitad son adoptados y del resto, un tercio son sacrificados.

El trato que da una sociedad a los animales, especialmente a los de compañía es un claro indicador de la calidad moral y ética de la misma.

¿Acaso no se dan cuenta del sufrimiento que le supone a un perro que se vea abandonado por lo que para él es su familia?

¿Acaso saben sus propietarios que un perro nunca abandonaría a sus dueños y  que incluso daría su vida por defenderlos de una amenaza?

Desde luego, queda un largo recorrido para solucionar este problema. La educación es básica (un perro no es un juguete), pero me temo que de no haber medidas coercitivas como multas ejemplares, el abandono de estos animales continuará.

Jesucristo y un mundo mejor

Jesucristo y un mundo mejor

Jesucristo ha sido la persona más influyente en la historia de la humanidad. Jesús quería hacer un mundo mejor.

Dejando de lado las creencias religiosas, me gustaría centrarme en la persona y sus aportaciones. No cabe duda de que, era un excelente comunicador y un avanzado a  su tiempo. El empleó algunas de las estrategias psicológicas que 20 siglos más tarde se han desarrollado. Su asertividad, empatía y capacidad de sufrimiento y perdón eran extraordinarios, igual que su capacidad de comunicación.

Hay que tener en cuenta la época en que vivió. la mayoría de la gente era analfabeta y pobre. La sociedad era muy conservadora y represiva, la religión igual.

Jesús nació en una familia humilde. Poco se sabe de Jesuscristo desde su nacimiento hasta que aparece en la vida pública 30 años después. Pero lo importante es que, era alguien que quería cambiar el mundo abriendo la mente a otras posibilidades y usando la palabra y no la fuerza o el poder para contagiar sus ideas. Jesús sabía que iba a morir pronto, igual que todos los personajes históricos que han querido hacer un mundo mejor y más justo, especialmente para los más desfavorecidos, fue asesinado (Ghandi, Martin Luther King, Kennedy etc).

Para conseguir llegar a la gente, no aparentataba riqueza sino que exaltaba el poder de la pobreza. Vestía como el más pobre de los pobres y vivía de lo que le daban. No excogió a los apóstoles (aquellos que debía llevar su mensaje cuando ya no estuviese) entre escribanos o gente con cultura o reputación, quería mentes libres de prejuicios y sólo aceptó voluntarios. Sus seguidores crecían exponencialmente, pero él no hacía ostentación de humildad (lavar los pies de los apóstoles era en aquella época un signo de humillación, pero él lo transformó en un signo de humildad). Acudía a ayudar a despreciados por la sociedad: leprosos, prostitutas, ladrones, criminales, e incluso a aquellos que creían que no necesitaban su ayuda.

Pero no era perfecto porque era humano y caía en el pecado. Por eso, pedía ayuda a Dios para que le perdonase y perdonase a aquellos que hacían daño (Perdónales señor porque no saben lo que hacen).

Cristo inculcó la idea de que la felicidad no residía en las posesiones ni en el ego, sino en dar y compartir, en el respeto al  diferente, en el perdón en lugar de la venganza o el resentimiento. Amaba a la humanidad y sufría por ella.

Desgraciadamente, a pesar de que los cristianos en el mundo son millones, ni siquiera la mayoría de ellos ni la La Iglesia parecen haber cambiado nada. Creo que todos, creyentes o no, cristianos, musulmanes, judíos, budistas etc, deberíamos reflexionar sobre la vigencia de sus ideas en el mundo actual, dominado por la codicia, la envidia, el egocentrismo, la violencia verval y física, la ostentación, la falta de autocrítica y reflexión, la ausencia de empatía etc.

Recordemos cuales han sido los momentos más felices de nuestra vida y veremos que son aquellos en los que hicimos lo que ya decía Jesús hace 2000 años.

Como nos puede espiar Facebook

Como nos puede espiar Facebook

 

En plena tormenta en torno a la vulneración de la privacidad con la fuga de datos a Cambridge Analytica, Facebook no parece aminorar la marcha en su ansia por espiar más a sus usuarios. Lo último, es el registro de una patente de un sistema mediante el cual la red social accedería al micrófono de nuestro móvil

En este sentido, Facebook habría ideado un sistema en el que se insertaran piezas de audio ininteligibles en los anuncios emitidos del televisor, que actuaran como ‘gatillo’ que activara el micrófono del móvil y a partir de ese punto comenzara a grabar el sonido ambiente sin conocimiento del usuario.

Esta mecánica fue alertada ya por los expertos porque puede servir para que los hackers puedan ejecutar comandos en los altavoces inteligentes y acceder a información personal del usuario. En este caso, el sistema funcionaría sin que el usuario tuviera la más mínima noción de lo que está sucediendo y aprovechando el micrófono de su móvil para registrar “el sonido ambiente”. Este audio iría inequívocamente vinculado con el perfil del usuario y de esta manera se obtendrían precisos patrones para los anunciantes.

Facebook podría crear patrones ideales para los anunciantes, ya que se sabría a ciencia cierta qué está viendo un tipo de persona, de la que además se conocen todos sus gustos, filias e incluso situación personal. La información fue desvelada el pasado fin de semana por el New York Times y Facebook no ha tardado mucho tiempo en intervenir antes de que llegara la sangre al río.

Responsables de la red social han corrido a acallar posibles polémicas amparándose en una declaración ambigua que desde luego, no despeja demasiadas incógnitas: “se trata de una práctica común registrar patentes para proteger las agresiones de otras compañías; estas patentes miran hacia el futuro de la tecnología y es meramente especulativa, pudiendo ser comercializada por otras empresas”, según el portavoz de Facebook, Allen Lo. Este representante de la compañía ha asegurado que esta patente “no se emplea en ningún producto y no lo hará nunca”.

Fuente:

https://elpais.com/tecnologia/2018/07/02/actualidad/1530530644_389290.html

La vejez en un mundo mejor

La vejez en un mundo mejor

La vejez, la senectud. El senado proviene del latín senatus, el equivalente al presbítero de los griegos. Antes, en todas las sociedades, se dirigían a los ancianos para ser aconsejados o como mediadores. No obstante, en las últimas décadas, la visión de la vejez ha cambiado drásticamente, paralelamente al auge del culto al cuerpo que se ha producido en las sociedades desarrolladas.

Los ancianos han dejado de ser respetados como fuente de conocimiento y de mediación en conflictos. Hoy en día se les considera una carga y sólo se recurre a ellos en determinadas situaciones, como para pedirles que ocupen el papel de los padres en la crianza de los niños o para pedirles dinero que han ido ahorrando lo largo de su vida. Ambas, son situaciones que denotan egoísmo y obligan a nuestros ancianos a aceptar cargas y compromisos abusivos.

Ellos, los viejos, pertenecen a unas épocas en la que el nosotros estaba por delante del yo. No veían el sacrificio ni la entrega a la familia como una carga sino como una responsabilidad de la que disfrutaban.

Es probable que, el creciente egoísmo e individualismo tenga mucho que ver. Los medios nos “bombardean” con continuas referencias al consumo como fuente de felicidad. A la imagen y el éxito profesional como objetivo de una vida plena. Automóviles más nuevos, televisores con más prestaciones, vacaciones en lugares paradisiacos, cosméticos e intervenciones quirúrgicas,  gimnasios, recomendaciones sobre alimentación saludable. Todo con falsa promesa de una eterna juventud. En algunas sociedades, incluso se da a entender que la enfermedad y muerte es consecuencia de los excesos y la mala vida que llevamos. Hay centros que conservan criogenizados a los muertos a la espera de que en un futuro aparezca un remedio para la enfermedad que les causó la muerte.

Redes sociales perfectamente diseñadas para provocar la dependencia de los usuarios, necesitados de muchos “likes” o  seguidores y supuestos amigos cibernéticos para potenciar la autoestima, pero con costes no valorados, como la desatención a las personas más cercanas: pareja, hijos, familiares, amigos de verdad. Se extiende la impresión de que si no estás en el ciberespacio no existes y si estás, pones a la venta tu intimidad sin recibir nada a cambio por la información personal que comercializan sobre ti.

La palabra muerte se elude y si alguien muere se dice que se ha ido. Los muertos se exponen en fríos tanatorios y sus restos son incinerados. Se acaban las visitas a los familiares fallecidos porque ya no hay tumbas para ellos en los cementerios. Cuando la enfermedad empieza a hacer mella en su salud, en lugar de cuidarlos como hicieron ellos cuando éramos niños, los encerramos hipócritamente por su bienestar en depósitos para viejos hasta que su vida se apague en la soledad de la ausencia de sus seres queridos.

En el manicomio global se sobrevalora la juventud y la imagen al tiempo que se infravaloran los conocimientos que sólo la edad puede otorgar y solo se ven las arrugas como un signo de decrepitud.