redes sociales

 

 

No cabe duda de que internet ha sido un gran avance en las comunicaciones, a la altura del telégrafo, el teléfono, la radio o la televisión. Al principio era un medio para encontrar información, luego para compartirla, primero con el correo electrónico y luego con las redes sociales.

El abaratamiento de los ordenadores y las conexiones a internet, sumado a la mejora de los dispositivos fijos y a la velocidad de la conexión, primero con ADSL y ahora con la fibra ha hecho que, los ordenadores de sobremesa, las tabletas y los portátiles se hayan convertido en un aparato presente en casi todos los hogares.

La aparición de las redes sociales, liderada por Facebook , twitter e instagram. Supuso un salto cualitativo en las relaciones sociales con implicaciones positivas y negativas.

Como todo en esta vida, el consumo de algo suele ser bueno, pero el abuso siempre es malo. La tecnoadicción es una nueva adicción que ha entrado con fuerza en las consultas psicológicas y psiquiátricas sin que apenas haya terapeutas preparados para esta nueva adicción.

La aparición de los teléfonos inteligentes no ha hecho más que empeorar esta patología (nomofobia), puesto que, ya no es necesario estar en casa o en un cibercafé para conectarse, internet lo llevas en el bolsillo, siempre disponible, como el paquete de tabaco, salvo que este último solo lo puedes consumir en algunos sitios, mientras que el móvil lo puedes usar hasta en los cines o teatros.

Las redes sociales no están pensadas para mejorarnos la vida. Son negocios muy lucrativos que, atrapan a la gente con su gratuidad, pero que venden nuestros datos, nuestras aficiones, nuestras inquietudes, en definitiva, nuestra vida a cualquiera que quiera pagar por ello.

Las redes sociales, paradójicamente aíslan a los individuos y los hace más vulnerables

Es cada vez más habitual ver a personas consultando y escribiendo en sus smartphones mientras van caminando (en España el 50% de los atropellos son debidos a esto)

Pero más preocupante es ver parejas, reuniones de amigos o familias que, compartiendo un espacio común, cada uno está conectado a internet con un dispositivo, una manifiesta falta de respeto y de educación respecto al otro.

Ya se que esto puede parecer contradictorio, puesto que yo estoy usando un blog para dar esta información, pero hay una enorme diferencia: yo entro en el blog una o dos veces al día,  a veces ni eso. En el momento en que estoy escribiendo estoy solo. No tengo cuentas en ninguna red social, aunque las tuve, sencillamente porque mi autoestima no depende de los “likes” ni los halagos y la intimidad es muy importante para mí.

Si deseas saber si padeces esta adicción, existen diversos tests. Yo dejo uno de la OCU:

https://www.ocu.org/salud/nc/calculadora/test-adiccion-movil